Para lavar ventanas sin dejar rastro (y sin dañar el planeta), su mejor arma es el vinagre blanco, un producto insignia de la limpieza verde e inteligente. Así que coge una botella de vinagre blanco, que debería estar en un armario de la cocina, y no dudes en preparar un limpiacristales casero. Para lavar ventanas con vinagre blanco, es simple: Mezclar agua fría o tibia (2/3) con vinagre blanco (1/3) en un recipiente pequeño o mejor aún, en un atomizador. Limpia las ventanas con un paño de microfibra limpio. Dé un paso atrás y admire el resultado: sus ventanas son brillantes y luminosas y las moscas y arañas no se van a pegar a ellas (el olor a vinagre blanco hace que se vayan)…