La única norma conocida hasta la fecha que realiza una prueba de fuga en las cajas fuertes es la norma ETL. Esta norma combina un ensayo de resistencia al fuego equivalente a un UL72 y un ensayo de fuga que consiste en sumergir completamente la caja bajo 5 cm de agua durante 1 hora, luego comprobar que no hay más que unas pocas gotas Sin embargo, es posible encontrar cajas fuertes que han sido sometidas a pruebas más duras que ésta, pero en este caso el fabricante especifica las condiciones de la prueba. Por ejemplo, hay cajas que están garantizadas para ser herméticas durante 4 horas a una profundidad de 3 metros.