Poder imprimir fotos instantáneamente está de nuevo de moda, y por una buena razón. Las cámaras son cada vez más portátiles y la calidad de las impresiones está mejorando. Imprimir sobre la marcha y compartir fotos con los amigos, pegarlas en la nevera o recordar un recuerdo permite desconectarse de las redes sociales por un momento y volver al simple placer del objeto físico. Las cámaras instantáneas son una gran respuesta a esta tendencia. De aspecto retro, moderno o llamativo, a menudo vienen con opciones de personalización de fotos y están equipados con una tarjeta de memoria Para una impresora térmica, especializada en la impresión de fotos, la mayoría de los precios están entre 100 y 150 euros. Pero con la constante mejora de las cámaras incorporadas en nuestros teléfonos inteligentes, a los fabricantes de dispositivos instantáneos les resulta difícil mantenerse al día y estar al tanto de las innovaciones tecnológicas de los mastodontes en el mercado de la telefonía móvil. Pero los fabricantes de dispositivos instantáneos, impresoras y, más en general, de alta tecnología han logrado adaptarse haciendo que la impresión instantánea sea tan portátil como el teléfono inteligente utilizado para tomar la foto. Y aquí vienen las impresoras de fotos de bolsillo.